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No es la idea de este blog, ni la del autor tampoco, aunque pueda parecerle a los “menos sagaces” así a primera vista. Sólo he hablado de la irrefrenable necesidad de largar un buen ‘La concha de la lora!’ en el momento oportuno, exacto, conveniente. Cuando perdés esa última bochita de un partido de metegol empatado, o cuando te das cuenta al ladito de la puerta que te quedaste afuera sin llave, incluso cuando ves que el bondi se empieza a mover justo cuando alcanzaste el poste después de una cuadra de pique bajo la lluvia, ahí va una buena puteada al aire.

Pero putear por putear ya ni gracia tiene. Imagínense nomás si van a la verdulería de la esquina y todo fuera así:

A:- Hola, hijo de puta. Cómo dice que le va, la concha de su madre?

B:- Bien, forro. Qué poronga quiere esta vez?

A:- Mirá, mugroso de mierda, dame dos kilos de papa…

B:- (Interrumpe.) De las que se mete en el ojete?

A:- No, de las que te quedaron atarantadas en la jeta, petero.

B:- Ah, estás en vivo, vos?

(La discusión verbal termina y comienza una escalada de violencia que termina saliendo por Crónica resultando heridos: A, B, un cajón de tomates, el camarógrafo de Crónica, una vieja, una sandía y Zulma Lobato.)

Ven como va perdiendo fuerza el arte de esmerilar ese término tan chocante que resulta de la puteada? Ven como cada vez tiene menos vigor? Bueno, por ése motivo no creo en el PXP (putear por putear) mas al contrario, si administradas con un poco de razón y ubicación debe quedar entonces sellada la ‘misión’ de Ácido RIA-crónico. Acá la idea es la mayor impunidad posible para ese impulso natural de mandar algo o alguien bien a la puta que lo parió, porque sabés que se lo merece!

Bueno, sin más, los dejo. Ojalá no los agarre la censura ni nada por el estilo y, OJO, que la peor censura es la auto-censura.

Hasta la próssima lectura!

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Manifiesto

Publicado: 07/05/2010 en Ácido, Declaración de principios
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He aquí una descripción (no taxativa) del estilo franco y asertivo propuesto, siempre de Ph:-1, por supuesto.

-Se le debe tirar ácido a todo aquello que en realidad es tan hipócrita de esconder la vulgaridad que existe en todos. Es estúpido que alguien profiera semi-insultos, dejando la ‘palabrota’ entre paréntesis: “Andate a la (…) de tu madre”. Esto NO se hace, ¿qué significa, casa, oficina?

-Se debe exhalar ácido en público cuando alguien nos acusa de decir una ‘mala palabra’. Primero, señalarl@ como pacato o lo que sea neceario, después retrucar cualquier acusación y por último, ser guarro en potencia para que aprenda que podés dar más de vos mismo si querés.

-No se debe desparramar ácido en demasía, sólo cuando es oportuno y conveniente. No son recomendables por lo general estos lugares: iglesias, sinagogas, templos, geriátricos, sectores de terapia intensiva, etc. El autor no se responsabiliza por muertes causadas al escuchar cualquier término que le vuele los calzones al carajo, señora.

-Se debe, con la guía del inciso anterior, utilizar el doble sentido y la reducción abstracta al absurdo para verter ácido en las situaciones cotidianas.

-El ácido corroe las caras de orto.

-El ácido suaviza situaciones ásperas. (Dah!)

-El ácido despega el papel y nos muestra los ladrillos de la pared. (La re-metáfora)

-El ácido es lo que corre por las venas de algunos, quienes lo usamos, nos lo aguantamos.

-La pacatería es la ceguera de intentar imponer un mundo más ‘sano’, que implosiona siempre. Jodete.