Posts etiquetados ‘inmigración’

Luego de un par de entradas, un tiempo prudencial y la lamentable noticia de que pareciera que este blog ‘no es para todos’ debo hacer este test, este ‘curso de ingreso’ al mundo de poca fantasía que planteo. No era mi intención que éste blog sea selecto ni la será nunca, pero si alguna gente de segunda clase, de una ceguera pacata no puede ver la transparencia y cristalinidad de la propuesta, que se vayan a la concha de su madre.

Fiel al estilo, el test está compuesto de cinco ‘encuestas’ muy parecidas a las poco logradas hermanas de revistas que decoran livings, hablan de los beneficios del garbanzo de Chipre o previenen las hemorroides con barras de hielo.

Mayoría de respuestas A: Rajá de acá y no vuelvas hasta que hayas pasado más de 3 horas vociferando música bailable arriba de un parlante con litros de cerveza encima y sosteniendo una jarra loca. Otra forma de expiar tus pecados podría ser que tuvieras el servicio doméstico en blanco o dejaras de mirar a la gente de tez ‘no tan albina’ como la tuya SIN desdén. Por el momento, sólo podés volver a entrar y hacer que tus conocidos entren para sentir un poco de ‘cosita’ en el pecho.

Mayoría de respuestas B: Puede ser un golpe duro para vos entrar a este blog. Estás como saliendo del huevo, y no del de tu viejo, estás saliendo de la implosión intelectual que significa dejar afuera un montón de otras expresiones. Estás un paso más cerca en la colaboración con la paz mundial. Se acabó ese juego que te hacía feliz, hay que ser honesto para sentirse bien y poder llegar al otro. Animate! Y, sí, sabé que siempre pudiste dejar de ver coger a los elefantes en NatGeo y poner otra cosa…

Mayoría de respuestas C: Rajá de acá y no vuelvas hasta que Censura sea tu segundo nombre, no vuelvas hasta que pases 24 horas escuchando música de cámara y recitando poemas de ‘Fervor de Buenos Aires’. Por favor te lo pido! NO QUIERO QUE ME SERRUCHES EL PISO! Se nota que vos o ya eras parte de Ácido RIA-crónico, o por lo menos, tenés esa esencia, ese ‘olorcito’ a damier que de vez en cuando tenemos que largar. Ya te viste, sos como un hornillo, que larga olor rico a jazmín hasta que se acaba el aceite y comienza a echar una putrefacción importante. Sólo puedo decirte: HOLA HERMANO!

El colmo de los colmos sería que después de esto me llame alguna porongo-revista para que haga sus mensuales (o menstruales, vaya uno a saber) tests de personalidad.

Nada más por ahora, nada menos.

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