Introducción a la Pacatería

Publicado: 13/05/2010 en Ácido, Declaración de principios
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Lamento haber tardado tanto en poder actualizar, pero yo avisé que esto crecería lentamente hasta su relanzamiento para fines de julio. Sin embargo, como lo prometido es deuda, me senté a cumplirla. No voy a dar más excusas, me voy a concentrar de lleno en el tema de hoy, aquel enemigo que debemos aniquilar y pisar como cucarachita: la pacatería.

Dicen la malas lenguas que el término pacato (fem. pacata) es una deformación de paquete, una especie de concheto, fifí, nariz parada, etc. Pero estoy completamente seguro de que no depende de la plata, sino que es una actitud ante la vida. Podés ser una conchudísima pacata y no tener donde caerte muerta o ser un pacato pelotudo y muerto de hambre.

Entonces, ¿en qué mierda se basa la pacatería? Para simplificar y no entrar en los tipos de pacatería (que seguramente sean otro post) asevero que esta actitud del orto es el rechazo a lo popular, a lo vulgar, a la cotidianeidad.

Es ese deseo de querer cagar más arriba de lo que nos da el culo, juzgando y discriminando al lenguaje, nuestro amado y tan diverso lenguaje. Es esa conducta puta de seleccionar lo que es cultura sin ver la realidad de todos los días, siendo tan mentiroso e hipócrita de mirar desde arriba con un ego inflado de cultísimos pedos calientes.

Ser pacato, desde otra veta, es someterse hasta en lo más minucioso al que dirán si yo digo tal o cual cosa, si escucho tal o cual música, o miro tal o cual película. Es mentir hasta en lo más profundo, falseando nuestro lenguaje o, peor inclusive, dejando espacios en blanco para que el interlocutor pueda descifrar que en realidad quiso decir mierda, puta o hasta pelotudo.

¡No señor/a! ¡Deje esas actitudes que lo único que hacen es dejarl@ como un/a estúpid@ malcogid@!

No tengamos miedo en decir las cosas como son, como las vivimos todos los días, con el énfasis que tiene nuestra lenguaje, ésa expresividad que nos hace estrellas rutilantes de la poesía.

En el futuro (espero que uno próximo) desarrollaré algunos tipos genéricos de estos personajes que infestan de hipocresía nuestro ambiente, esos que nos juzgan como vulgares y se creen superiores. No será una especie de venganza, sino una caricatura (como todo este blog) sobre ESA gente perversa.

Y, para finalizar, si Su Eminencia se sintió ofendid@ con lo leído hasta acá, podría haber puesto la crucecita roja de arriba. Después, comprar una tortuguita e irse muuuuuuuy despacito A LA CONCHA DE LA LORA.

Gracias por las visitas, y el apoyo, a la gente que sabe donde tiene los pies (sobre la tierra, abajo del culo).

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comentarios
  1. Carolina dice:

    Buenas!! Me meti de pura onda a ver q decia tu pag…Pero ta muy bueno lo q decis, y es muy cierto q a veces existen personas q miran como si fueran no se quien, cuando la realidad es otra.
    Asi q voy a seguir viendo q onda las cosas q publicas tan muy buenas.
    Besos

  2. Gracias Caro!
    Para no andar revisando, creo que hay una forma como de ‘suscribirse’ para no entrar tan al pedo taaantas veces (aunque convenga).

  3. elsimio dice:

    aca en la ciudad chica, en el barrio o (si queres decirlo en forma “pacata”) los negros, decimos que es gente “cheta”… muy bueno! segui asi

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